Desde que se inició la primera corrida cambiaria en 2018, se han destruido más de 130.000 puestos de trabajo registrado, el máximo registro de la década superando el antecedente de 2016 y con una tendencia negativa que se acentúa. De esta manera, en dos de los tres años de la actual gestión de gobierno se destaca una importante destrucción de puestos de trabajo.
 
A su vez, la búsqueda de personal por parte de las empresas se encuentra en mínimos históricos mientras que las expectativas de reducción de planteles se ubican en niveles máximos. En este marco, la crisis en el mercado laboral no parece encontrar fin, y las expectativas de los empresarios sugieren que dicha crisis continuará en 2019.

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