El Gobierno se ha garantizado, a partir del acuerdo del préstamo stand-by pactado con el FMI, el financiamiento necesario para hacer frente al repago de la deuda y a otras necesidades de divisas hasta diciembre de 2019; sin embargo, existe una fuerte incertidumbre en torno a cómo podrá financiarse el siguiente Gobierno luego de las elecciones presidenciales de octubre de 2019. Sin dudas, el próximo Gobierno heredará un abultado stock de deuda pública: entre oct-15 y el II-18 el ratio deuda pública sobre PIB aumentó en 39,8 p.p., hasta un  77,4%, y se espera para el IV-18 un ratio del 105,5%; asimismo, registramos que en los últimos 3 años la Argentina ha tomado deuda por USD 163.023 millones, siendo el Tesoro Nacional responsable de USD 137.288 millones (84,2% del total). Lamentablemente las posibilidades de que el próximo Gobierno pueda conseguir el financiamiento externo necesario para rollovear todos los vencimientos de deuda en moneda extranjera resultan muy bajas si la situación macro-financiera del país no mejora, el stock de deuda sobre PIB resulta tan elevado y no logra reducirse el nivel del riesgo país argentino, en un contexto financiero internacional crecientemente hostil. La situación se agrava aún más cuando se tienen en cuenta todas las demás fuentes de demanda de divisas que, en un futuro, ejercerán presión sobre las Reservas Internacionales.

Descargar informe completo