Frente a un escenario financiero internacional crecientemente hostil y en un contexto de deterioro sistemático de todas las variables macrofinancieras de la Argentina, los mercados se preguntan si el Gobierno Nacional podrá cerrar la brecha financiera y externa de aquí a fines de 2019, incluso con financiamiento por parte del FMI. Además de las necesidades de financiamiento del Tesoro Nacional, se suma la demanda de divisas por parte del Sector Provincial y del Sector Corporativo para cubrir vencimientos de deuda contraída en estos últimos años, así como la demanda de divisas para cubrir el déficit de balance comercial y la incesante fuga de capitales. Todo ello en un contexto de fuerte caída en las Reservas Internacionales, persistentes corridas cambiarias, caída del PIB, inflación creciente, y el empobrecimiento del pueblo argentino. En este contexto la deuda externa cobra relevancia primordial: las emisiones de deuda totales para Cambiemos ya alcanzan los VN USD 143.830 millones, a la vez que se estima un stock de deuda pública y un ratio de deuda/PIB para el IV. 2018 de USD 356.570 millones y 111,4%, respectivamente. En paralelo, el déficit comercial y la fuga de capitales siguen en ascenso: al día de hoy acumulan para todo Cambiemos cifras que alcanzan los USD -13.379 millones y USD -81.399 millones, respectivamente. Si en los próximos meses el Gobierno Nacional no logra conseguir las divisas necesarias para cerrar la brecha del Programa Financiero y satisfacer la demanda adicional de moneda extranjera por parte de todos los demás sectores de la economía, la deuda externa se volverá  prácticamente insostenible de no mediar una reestructuración.

Descargar informe completo